Una carta de tu bestie espiritual

La frase que te dices sin darte cuenta

Yo tengo dos. Y ninguna es bonita 🙈

SBSylvana Bernal··4 min de lectura

Hola bestie linda ♥️

Sí. Lo vi. 🙈

El jueves pasado mi carta te llegó con un “{nombre},” en la primera línea.
Así, literal.

El sistema no cambió la palabra por tu nombre y el correo salió para más de 8.000 personas.
¿Y sabes qué fue lo primero que me dije?

“Soy una gueva.”
Sin pensarlo.
Automático.
El corazón a mil, dándome durísimo, mi mente perfeccionista y exigente full en modo criticón.

Y ahí fue cuando me puse a pensar:

¿Por qué esa es siempre la voz que aparece primero?


¿Siempre te tratas así?

Hace unos años fui a un restaurante y la experiencia no me gustó.

Unos días después estaba en una comida y, preciso, me puse a contar todo lo que no me había gustado.
Todo.

Y resulta que estaba hablando...
con el dueño del restaurante.
🫠

Yo quedé.... plop.
Trágame tierra.

Pude haberlo dicho con mucho más tacto.
Con más compasión.
Pude haber pensado en cómo se iba a sentir alguien que había puesto tiempo, dinero y corazón en ese lugar.

Pero no lo hice.

Y mi cerebro de una diciéndome en ese momento:
“Soy una gueva.”

Otra vez.

Y aquí fue donde ví algo interesante:
fueron dos situaciones completamente distintas...

Una fue un error de sistema que no lastimó a nadie.
La otra fue una situación en la que sí pude haber sido mucho más considerada con otra persona.

Y... mi voz interna respondió exactamente igual:
Mismo insulto.
Mismo tono.
Misma cantaleta.

Y ahí entendí algo:

Una voz que te regaña igual por todo no te está guiando.
Solo te está
castigando.

¿Tu voz interna también hace esto?

¿Te dices lo mismo cuando se te olvida una cita que cuando realmente lastimas a alguien?
¿La misma voz te regaña cuando mandas un correo mal que cuando tomas una decisión que sabes que no estuvo bien?

Porque si la respuesta es sí (o casiiii que si)...
no eres la única.

Quizás tienes una voz interna que aprendió a "corregirte" a punta de regaños.

Y esa voz puede ser TAN automática que ni siquiera la cuestionas.
Simplemente le crees.


¿Y si el regaño no funciona?

Uno pensaría que el regaño es lo que te hace mejorar.
Que hablarte duro te corrige más rápido.
Pero resulta que no.

La psicóloga Juliana Breines, de la Universidad de California en Berkeley,
encontró que las personas con mayor autocompasión son precisamente las que mejor reparan sus errores...
y las que menos los repiten.

Lindo, no?


Cambia una sola cosa

Entonces llevo años practicando algo (porque nunca es perfecto, siempre es una práctica).

Te lo comparto para que,
cada vez que aparezca ese insulto automático,
tengas otra ruta.

Cuando te escuches ese insulto automático...
(el tuyo, porque todas tenemos el nuestro)

“Soy una gueva” o "Que pendejaa"
(estos son mis auto insultos automáticos)

FRENA.

Y hazte una PREGUNTA:

“¿Cómo me ven mis ángeles en este momento?”
O:
“¿Qué me dirían mis ángeles ahora mismo?”

Y no es para que te digan que todo lo que haces está bien.

Es para que te ayuden a verte desde otro lugar.
Una nueva perspectiva.

Por ejemplo:

Con el {nombre} en la carta de la semana pasada, probablemente me dirían:
“Sylvana, fue un error de configuración. 😂 Respira. Revísalo y sigue.”

Y listo.

Con el restaurante, sería algo más como:
“Pudiste hacerlo diferente. Reconócelo. Aprende de esto. Y la próxima vez, habla desde un lugar más considerado.”

Sin “eres una gueva.”
Sin “siempre haces todo mal.”

Sin convertir un comportamiento en una identidad.

Y ahí entendí algo que me parece enorme:

En el día a día, donde es casi imposible silenciar la voz interna,
podemos enseñarle a hablar diferente.

Porque esa voz va a seguir ahí.

La pregunta es:

¿Quién quieres que tenga el micrófono? 🎙️🪽


Tus ángeles no te hablan como tú te hablas.

Imagínate la siguiente escena, ....

Llegas a una terapia de ángeles conmigo y me dices:
“Es que hice esto y me siento fatal.”

Y un ángel te dice:
“Sí, total. Qué gueva eres.” 😂

No jeje
NO pasa jaja

La energía angelical que yo conozco se siente diferente.

Te ayuda a ver.

A entender, a aprender.
A asumir lo que tengas que asumir.
A reparar cuando sea necesario.
A volver a ti.

¿Qué pasaría si empiezas a construir una voz interna que se parezca más a eso?

Una voz que no te deje hacerte la loca si hiciste daño a alguien...
pero que tampoco te destruya.

Una voz que pueda decirte:
“Esto no estuvo bien.”

Y al mismo tiempo:
“Estoy aquí. Vamos a ver qué hacemos ahora.”

Eso es lo que quiero que aprendas a cultivar.


Un spoiler

Llevo muchos años estudiando cómo me hablo,
cómo pienso y entreno mi cerebro para modificar mis pensamientos y esa conversación interna.

Y entre más aprendo, más lo confirmo: la forma en que te hablas construye la manera en que vives, decides, te relacionas y te ves a ti misma.

Por eso llevo un tiempo construyendo algo sobre esto.

Todavía no estoy preparada para contarte todos los detalles 👀

Pero creo que te va a gustar lo que estoy preparando para ti. 🪽

👉 Revisa aquí para ser la primera en enterarte.
https://www.sylverspiritual.com/pronto

Y antes de irte: respóndeme este correo con tu "insulto automático."

El que te sale sin pensar. (Yo ya te conté el mío.)

💛 Leo todas las respuestas, y respondo muchas.


Tu intención:
Cuando aparezca el insulto automático, freno y me pregunto:
“¿Qué me dirían mis ángeles ahora mismo?”

Reflexion:
Los ángeles son la llave para ayudar a cambiar este diálogo interno.

Aprovecha el cambio de perspectiva que ellos te regalan, y empieza a recorrer este camino con ellos!

Te aman infinitamente!!

Recuerda inscribirte aquí para ser la primera en enterarte sobre esto: https://www.sylverspiritual.com/pronto

Con luz,

Sylvana

CompartirWhatsAppFacebookX
SB

Tu bestie espiritual

Sylvana Bernal

Canalizadora de ángeles, mamá perruna, construyendo cada día una vida suavecita y en paz. Cada jueves te escribo una carta — si aún no estás suscrita, entra aquí.

¿Te resonó esta carta?

Lleva esto a una sesión de Terapia Angelical

Descubre los mensajes que tus ángeles y los arcángeles tienen para ti.

Reservar Terapia Angelical

45 min · $95 USD · Online vía Zoom

Ver todas las cartas de tu bestie espiritual