Una carta de tu bestie espiritual
Dos delfines y un recordatorio 🐬
La vida está pasando ahora mismo. ¿Tienes tiempo para verla?

Hola holaaaa, mi bestieee!
Esta mañana vi dos delfines desde mi balcón. 🐬🐬
¡DOS! Nadando ahí, tranquilitos, como si nada. Y yo me quedé mirándolos con una sonrisa gigannteee, pensando: si esto no es magia, no sé qué es.
Pero después pensé en algo más…
¿Cuántas veces pasan cosas así frente a mi y ni siquiera las veo porque estoy pensando en toodoo lo que hay que hacer después?
Hoy es 5 de noviembre. Quedan exactamente ocho semanas para que termine el año.
Y seguramente ya empiezas a sentirlo: la gente diciendo "ya se acabó el año", los pendientes que se acumulan, las metas que todavía no alcanzaste, los planes que quieres cumplir antes del 31 de diciembre…
como si de repente tuvieras que acelerar para recuperar todo el tiempo que "se fue" del año.
Pero ¿y si estas últimas ocho semanas no fueran para hacer más, sino para estar más presentes en lo que ya tenemos?
Te cuento por qué esto se volvió tan importante para mí...
Elegir una vida más lenta
A mitad de este año me mudé a Santa Marta, una ciudad mediana en la costa caribe Colombiana, después de vivir casi toda mi vida en Bogotá.
Y no fue porque estuviera buscando una nueva aventura ni porque quisiera cambiar de paisaje...
Fue porque me di cuenta de que no quería seguir viviendo de la forma en la que estaba viviendo.
Sentía que entre el tráfico de Bogotá, el corre-corre de las cosas por hacer en la ciudad, la polución, el frío y las lluvias, los días se me pasaban rapidísimo.
Tenía tantas cosas en la cabeza que no estaba realmente disfrutando lo que estaba viviendo y tenía el sistema nervioso en alerta todo el tiempo.
Quería tener más tiempo para hacer lo que amo, estar en un lugar que me inspira y, sobre todo, sentir que estoy viviendo mi propia vida mientras sucede.
Cuando conté que me iba, muchas personas me decían:
«¿No te vas a aburrir? ¡Santa Marta es tan pequeña comparada con Bogotá!»
«¿Qué vas a hacer alllá? ¡Allá no hay oportunidades!»
Y entiendo que para muchos no tuviera sentido.
Pero para mí era exactamente lo que necesitaba, .
Hoy, después de estos meses, puedo decirte que nunca me había sentido tan tranquila, tan en paz y tan contenta con mi rutina.
Y aprendí algo que quiero compartirte:
Cuando una decisión les suena ilógica a los demás, pero si para ti tiene todo el sentido y tu alma te está haciendo el llamado, en mi experiencia, casi siempre es la acertada.
Por eso, ir más lento justo cuando todo el mundo está acelerando para cerrar el año puede parecer ilógico.
Pero... quizás sea exactamente lo que necesitas.
Ocho semanas para vivir, no para correr
No tienes que mudarte de ciudad para empezar a hacerlo, ¿eh? Jajajaja. 😂
Tampoco tienes que cancelar todos tus planes, renunciar a tus metas o dejar tus responsabilidades a un lado.
Se trata de algo mucho más sencillo.
- De estar en la comida con tu familia sin revisar el celular cada cinco minutos.
- De tomarte el café de la mañana sin responder mensajes al mismo tiempo.
- De escuchar de verdad a esa persona que te está contando algo.
- De mirar por la ventana y darte cuenta de que el cielo está precioso.
- De ver tus propios delfines🐬🐬🐬 (esos momentos chiquitos de magia que pasan todos los días y que, con la prisa, no alcanzas a ver)
Porque la vida no está esperando a que termines todos tus pendientes para empezar a suceder.
Está pasando ahora mismo.
Y me da un poquito de tristeza pensar en todas las cosas bonitas que podemos perdernos por estar tan ocupadas intentando llegar a lo siguiente.
Así que quiero proponerte algo para estas ocho semanas:
Tu pequeño ejercicio de presencia 🐬
Elige un momento de tu día. Solo uno.
Puede ser tu café, la ducha, el camino al trabajo o la comida.
Durante ese ratito:
- Deja el celular a un lado.
- No intentes hacer tres cosas al mismo tiempo.
- Observa lo que está pasando a tu alrededor. ¿Qué puedes ver, escuchar o sentir?
- Frena y di:
«Gracias, ángeles, por traerme a este momento. Ayúdenme a disfrutarlo de verdad».
No tiene que ser un momento extraordinario. De hecho, la idea es descubrir que los momentos ordinarios también pueden estar llenos de magia.
Inténtalo esta semana y, si te hace bien, vuelve a hacerlo la siguiente.
Imagínate llegar al 31 de diciembre no solamente pensando en todo lo que hiciste o dejaste de hacer, sino recordando todos esos pequeños momentos que realmente viviste y gozaste de tu vida.
P.D. Si llegaste hasta aquí, ,
entra a este post y déjame un 🐬 en los comentarios si estas ocho semanas las vas a vivir más lentito:
Quiero ver cuántos delfines aparecen: uno por cada una que va a vivir el fin de año de una manera diferente 🐬💛
Tu intención:
"Elijo ir lento para gozarme cada momento y darme cuenta de lo que ya tengo ."
Reflexion:
, no tienes que resolverlo todo hoy.
No tienes que terminar el año con una lista de metas cumplidas.
Que estas ocho semanas tengan menos prisa y más magia.
Que te atrevas a elegir lo que para otros no tiene lógica y para ti tiene todo el sentido,
y que tus ángeles te sigan mostrando delfines por todas partes. 🤍
Con luz,
Sylvana
Tu bestie espiritual
Sylvana Bernal
Canalizadora de ángeles, mamá perruna, construyendo cada día una vida suavecita y en paz. Cada jueves te escribo una carta — si aún no estás suscrita, entra aquí.



